SIN DUEÑO

La arena del reloj se llevó aquel sueño
sin apenas darnos cuenta,
quedaron enterradas las palabras de mañana
y las mañanas de mañana,
con ese abrazo que nunca te di
rodeando tu espalda,
viviendo amaneceres
apagando anocheceres.
La arena se llevó aquel sueño
sepultó allí la luz y el duende,
dejando caricias perdidas
sin dueño (A.A.M.)








la cueva de los locos dijo
Precioso poema, con e tiempo como testigo Un beso
16 Diciembre 2010 | 10:58 PM